Genre: Spanish/Pop/Contemporary

Sobre mí
No estoy segura, pero casi creo que nací cantando.  Recuerdo que cuando eramos niñas, mi hermana y yo cantábamos cada canción que salía en el radio…nos las sabíamos todas, y cantábamos a todo pulmón.  Mi mamá me ponía a cantar en cada reunión familiar hasta que crecí un poco y me di cuenta que era algo ridículo, y me opuse a hacerlo más.  Pero nunca olvidaré la primera vez que canté en mi iglesia.  No creo haber tenido más de 5 años…escogí cantar “Hosanna al Rey” aunque no era un especial de Semana Santa.  Lo hice sin temor y sin pena, quizás porque fue lo que Dios me creo para hacer en este mundo.


Nací en Pharr, TX pero me crié en Reynosa, Tamps.  Fue ahí donde empecé a conocer de Dios y me entregué a Cristo a los 7 años durante una campaña en la capilla que estaba atrás de mi casa.  Mi papá entonces me regaló mi primera Biblia y mi abuelita me retó a memorizar Escrituras.  Cuando tenía 9 años de edad mis padres optaron por vender nuestra casa en Reynosa para mudarnos a McAllen, TX.  No fue fácil desarraigarme de lo que era familiar para mí, pero no hubo opción.  Ahora le doy gracias a Dios porque mis padres tomaron esa decisión a muy buen tiempo.  De ellos aprendí a trabajar por lo que se quiere, a ser perseverante, honesta, y dar gracias por cada día de vida que Dios nos da. 


El cambiar de patria, tuvo su efecto en mi vida espiritual.  Me alejé por un tiempo de la iglesia y de Dios, aunque nunca dejé de creer en El.  Gracias a Dios, mi hermana estuvo allí para “jalarme las orejas” e invitarme a la iglesia y la verdad, nunca pequé a gusto (¡ja, ja!!).   Cuando yo tenía 16 años de edad, mi padre sufrió un ataque cardiaco y Dios usó eso para llevarnos a la iglesia de nuevo.  Entré entonces, en una etapa de crecimiento espiritual acelerado y Dios empezó a marcar mi corazón con su Palabra y a darme propósito.  Me involucré con el grupo musical de la iglesia; eso me llevó a cantar especiales, y de allí me invitaban a otras iglesias del área a cantar. 


Al llegar a la universidad, me involucré con una organización cristiana y al corto tiempo me fue dada la tarea de dirigir la alabanza en las reuniones.  Fue ahí donde empezó mi entrenamiento como líder de alabanza y comenzó a tomar forma mi llamado.  Le pedí al Señor más de una vez que me permitiera ir a un seminario o escuela bíblica, pero no me lo concedió.  A pesar de que mi universidad era 100% secular, Dios hizo cosas grandes en mi vida y recibí no solo educación académica sino espiritual también durante mi tiempo allí.


Desde entonces me han sucedido algunas cosas importantes:  fui maestra de música, me casé con un hombre que no solo es guapo, sino que teme a Dios (¡muy importante!!!), me convertí en mamá y grabé mi primer disco.  Justo cuando le había rendido ese deseo de grabar al Señor, a los cuantos meses, despega este proyecto de “Cielo Abierto.”  Dios me facilitó la inspiración para escribir algunos temas y me conectó con gente para producir y lanzar este disco.    Definitivamente he aprendido muchas cosas, pero sobre todo que Dios tiene su tiempo y que El bendice el esfuerzo. 


Para mí, el estar envuelta en un grupo de alabanza o en una banda cristiana no es el fin.  El fin es conectarme con mi Creador y ayudar a otros a conectarse con El para que todos seamos transformados por Su amor.  Esto puede hacerse posible a través de la música.  Cuando el pueblo de Dios se une a cantarle a El con todo el corazón, algo sucede.   La Biblia dice que Dios habita entre las alabanzas de su pueblo, y yo lo creo.  Lo he visto, lo he vivido y quiero que otros experimenten lo mismo.   Quiero ver que en el pueblo de Dios se despierte un hambre por buscarlo, por conocerlo, no solo los domingos sino a diario.  No se trata solo de cantar canciones, sino de conectar lo que hablamos con lo que hacemos.  No es solo decir sino SER.  Ser para vencer…creo que es un buen tema para una canción…
En fin, espero que este álbum despierte algo en ti…  

-Nidia